Refrescos light también son dañinos
Las gaseosas “ligeras” contienen edulcorantes que el organismo no absorbe. Las mujeres que presenten pérdida de calcio tienen prohibido consumirlas. Estas bebidas, entre las que se incluyen los jugos pasteurizados, causan el síndrome metabólico.
Los refrescos actúan directamente sobre el proceso metabólico por sus altas cantidades de azúcar.
Quienes consumen gaseosas light para “hacerle menos daño” a su organismo, se equivocan. Estas bebidas, como en sus presentaciones regulares, contienen colorantes. En lugar de azúcar, tienen edulcorantes que el organismo no absorbe y, una vez en el intestino, las bacterias lo utilizan como fuente de energía y provocan gases.
Johan Almarza, especialista en nutrición y metabolismo humano del Instituto de Estudios Especializados (Ineca), advierte que los refrescos actúan directamente sobre el proceso metabólico por sus altas cantidades de azúcar, las cuales generan acumulación de grasa en el hígado. Una porción de dulce pasa a la circulación, mientras la otra se queda en la víscera. “Sumado a los azucares que consumes en las comidas, le vas a adicionar un contenido extra que no necesita ni aporta nada al organismo”.
