La legalización de la eutanasia no incrementa las muertes

Uno de los principales argumentos de quienes se oponen a la eutanasia y al suicidio asistido es que si estas prácticas son legales pueden conducir a un alto número de médicos que optarán por terminar la vida de sus pacientes o a un alto número de personas que optarán por terminar su vida.

Según reseña BBC Mundo, una nueva investigación llevada a cabo en Holanda -el primer país que legalizó la eutanasia- encontró que el número de personas que optan por terminar su vida fue similar antes y después de esta legalización.

Aunque la ley de eutanasia en Holanda entró en efecto en 2002, la práctica había sido tolerada no oficialmente durante décadas en el país.

Es decir, un médico podía verse involucrado en una situación en la que un paciente en estado terminal optara por terminar su vida y pidiera que no se le suministraran fármacos para salvarle o que el médico le ayudara a acelerar su muerte.

Una vez en vigor, la ley establece que el médico diagnostique la enfermedad como incurable y que el paciente tenga completo uso de sus facultades mentales para solicitar de forma voluntaria el procedimiento para terminar su vida.

Posteriormente otro médico debe suministrar por escrito una opinión que conforma con el diagnóstico.

Y tras la muerte del paciente, una comisión formada por un médico, un jurista y un experto en ética debe verificar que los requisitos para eutanasia se han cumplido.