Ozzie Guillén está listo para Wrigley

Ozzie Guillén está preparado para una recepción hostil esta semana cuando sus Marlins de Miami comiencen una serie de tres partidos el martes contra los Cachorros en Chicago, y Guillén no puede esperar para que llegue el momento de su regreso.

“Ellos no me quieren allí, y no los culpo,” dijo Guillén en el fin de semana en Miami.

Guillén, quien fue manager de los Medias Blancas de Chicago por ocho años antes de irse a Miami al final de la pasada temporada, no es el único en hacer su regreso a casa. También está el ex lanzador de los Medias Blancas Mark Buehrle, quien regresa en uniforme de los Marlins y estará en la loma el jueves.

Aún así, el regreso más anticipado de la semana es Carlos Zambrano, quien tuvo muchos problemas en las últimas dos temporadas en uniforme de los Cachorros. Zambrano, quien no lanzará en esta serie, fue cambiado a los Marlins a principios de enero en una de las primeras movidas hechas por la nueva oficina central en un esfuerzo por establecer una nueva cultura de camerino en el equipo del Lado Norte.

Guillén sabe quien recibirá la mayor atención de parte de los fanáticos de los Cachorros esta semana.

“(Zambrano) se va a divertir,” dijo Guillén. “Espero estar junto a él y escuchar eso, porque si estoy a su lado, ellos no sabrán a quien van a abuchear. Ellos gritarán, ‘Boooo.’ Y yo les diré, ‘¿A quién? ¿A mí o a él?’ ”

Guillén está familiarizado con el escenario de un jugador regresando a su ex ciudad con un nuevo equipo y sabe que usualmente eso no es bonito. Cuando el buen tipo Jim Thome regresó a Cleveland con los Medias Blancas, los fanáticos de los Indios le dejaron saber su malestar. Guillén despotricó contra los fanáticos de Cleveland luego de eso.

Si los fanáticos de los Cachorros la emprenden contra Zambrano, a Guillén no le va a molestar. Él sabe que Zambrano se echó a los fanáticos en contra al criticar a algunos de sus compañeros y a los fanáticos. La naturaleza volátil del lanzador venezolano cruzó la línea de lo indecente demasiadas veces.

“Ellos pueden abuchear a Zambrano; Zambrano debería se abucheado,” dijo Guillén. “Ellos me preguntaron hoy en Chicago, ‘¿Qué esperas?’ Vine a Chicago (luego del receso del Juego de Estrellas). Fui al aeropuerto VIP: ‘Saludos Sr. Guillén, por aquí.’ Pero ahora vamos al Wrigley Field y es diferente.

“Carlos tuvo malos momentos en los últimos años que pasó aquí, y debería esperar que la gente hable (sobre él).”

Un punto interesante en todo esto es que Guillén espera gente en las gradas quienes estarán allí solo para abuchearlo a él y a algunos de sus jugadores. Pero Guillén no pierde de perspectiva que el tener gente adicional en las gradas en realidad beneficia a los Cachorros.

“¿Cuánta gente puede acomodar ese estadio, 35,000?” dijo Guillén. “Yo espero que ellos abucheen a Ozzie y a Carlos. Por favor, utilicen ese dinero para reconstruir el equipo. Adelante”

Así que traigan sus mejores armas, fanáticos de los Cachorros. Guillén solo espera que no se pasen de la raya.

“Va a ser interesante y divertido,” dijo Guillén. “Ojala que no se propasen al gritarle sobrenombres o catalogarlo de algo que no se supone que digan. Ellos pueden abuchear. Ellos pueden decir lo que quieran. Pero mientras no se pasen de la raya, solo lleguen allí y diviértanse. Quiero estar allá afuera (durante la práctica de bateo) para verlo. No voy a poder estar pero me encantaría estar allá afuera para ver lo que dirán.

“Carlos sigue teniendo buenos amigos en ese equipo. ¿Sabes lo que es gracioso? Carlos hizo muchas cosas buenas por esa ciudad y lanzó muy bien para ellos también. Eso es parte del juego. Parte del béisbol es, ‘¿Qué has hecho por nosotros ultimamente? ‘ Y, ‘Nosotros te recordamos.’ Pero él hizo muchas cosas buenas.”

En cuanto a Buehrle, un favorito de los fanáticos en el Lado Sur por muchos años, él sabe que tiene algunos detractores también, pero Guillén predice que aparecerán también algunos de los que lo favorecen.

“Vas a ver muchos fanáticos de los Medias Blancas aquí (el jueves),” dijo Guillén. “(Buehrle) es el bebé de los Medias Blancas.”